Empresas

24/01/2018

Éxito en la compleja voladura final para la demolición de las instalaciones fijas de Can Montané (Vallirana)

El proceso de derribo de las instalaciones fijas de la concesión minera de Can Montané, en Vallirana, finalizó el pasado 11 de enero con la demolición del silo de hormigón. Se trata de la tercera y última voladura (las 2 anteriores tuvieron lugar a finales de 2016 y principios de 2017), y también de la más compleja técnicamente, por su arquitectura y su encaje en el terreno. La estructura, de 60 metros de altura, se dedicaba al almacenaje de piedra caliza.

La operación de demolición comportó trabajos previos que aseguraran tanto su completo derribo como que éste tuviera lugar en las condiciones adecuadas de seguridad, integridad y ubicación. Se reforzaron partes de la estructura para controlar el desplazamiento del centro de gravedad, se colocaron los explosivos en puntos estratégicos y se instalaron protecciones para evitar la proyección de cascotes. La maniobra consistió en la perforación de hasta 188 barrenos, la colocación de 75 kg de explosivos y el uso de casi 200 detonadores.

El resultado final del proceso resultó absolutamente satisfactorio, de acuerdo con los objetivos y previsiones iniciales. El disparo de la voladura, espectacular como todo este tipo de operaciones, fue preciso y certero. Con esta última voladura, la Unidad de Explotación La Fou-Can Montané de Vallirana (Ciments Molins Industrial) da un paso más en la recuperación de sus condiciones paisajísticas nativas, lo que redundará en beneficio del ecosistema y de las especies de fauna y flora que habitan en la zona. De esta manera, también, se da cumplimiento a las políticas de Sostenibilidad de la empresa, que establecen la protección de los entornos naturales como una de sus prioridades.

 

 

Voladura Silo Hormigón from Cementos Molins on Vimeo.