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01/04/2020

El desmantelamiento controlado de la vieja fábrica de Cementos Molins acabará el próximo junio

Después de un año ininterrumpido en tareas de derribo, el desmantelamiento de los hornos 3, 4 y 5 de la fábrica de Cementos Molins Industrial en Sant Vicenç dels Horts avanza a buen ritmo y, si no se producen imprevistos, acabará el próximo mes de junio. Para minimizar el impacto en el entorno, el proyecto se ha desarrollado de una manera casi artesanal, ya que las prioridades han sido la seguridad de las personas (de la fábrica, y del vecindario) y la minimización de los efectos ambientales. Así, por ejemplo, para la demolición de los silos de la carretera se ha tenido que trabajar en turnos de noche durante una semana, y efectuar en ese momento de menos tráfico los correspondientes cortes en la N-340. Y también para el derribo de las dos plantas más altas de la torre de ciclones del horno 5 se ha utilizado una máquina dirigida a distancia para hacer la demolición más controlada y segura.

En los últimos tres meses, se han ejecutado la demolición de los edificios de las torres de ciclones de los hornos 3 y 4, así como los edificios de los molinos 3, 4 y 5. Ha comenzado también el derribo de la torre de ciclones del horno 5. Además, se han deconstruido el transporte de clínker, los silos de cemento del lado de la carretera, el molino 2R y se ha finalizado el desmantelamiento del tubo del horno 3. Por último, se ha iniciado la segunda fase de la retirada de tuberías de fibrocemento. El desmantelamiento ha supuesto el traslado de la torre de refrigeración de agua y del depósito y bombeo de agua dura. Estas dos nuevas instalaciones ya están en servicio.

En las próximas semanas se terminará de hacer la demolición de la torre del horno 5 y comenzará la fase final del proyecto, que consta del derribo de los silos de crudo y la zona de alimentación de materia prima.

Tal como estaba previsto desde el principio, y siguiendo las políticas de Economía Circular de la empresa, durante todos estos meses se ha seguido recuperando chatarra y hormigón, que se ha ido acumulando para permitir levantar la base donde trabajan las máquinas. Una vez finalizado el desmantelamiento, este hormigón se triturará y se utilizará como materia prima para la fabricación de cemento.