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01/02/2018

Cementos Molins Industrial logra un récord histórico de cero accidentes con baja en 2017 gracias a la prevención y al compromiso de sus colaboradores

La intensidad y amplitud de las acciones de prevención de riesgos laborales, unidas al compromiso activo de todos los trabajadores, han permitido a Cementos Molins Industrial (CMI) lograr un registro histórico y cerrar el año 2017 con cero accidentes con baja. Es la primera vez que esto se consigue, y confirma el valor de las políticas de seguridad laboral en la empresa que, durante la última década, han consolidado un constante descenso del número de accidentes con baja de empleados directos, pasando de los 11 registrados en 2009 al cero con el que se ha cerrado el año pasado.

Evitar los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales es uno de los objetivos prioritarios de CMI. Operarios, mandos y dirección de la empresa comparten la responsabilidad en esta materia, hasta el punto de que la no observancia de la Normativa de Seguridad es considerada, además de un acto de insolidaridad, una negligencia profesional grave. El compromiso de todo el personal queda reflejado en el llamado Índice de Frecuencia, que mide el número de accidentes por cada millón de horas trabajadas. Como se ha comentado, en el último año, este Índice se ha situado en cero, ya que no ha habido ningún accidente con baja durante las más de 3 millones de horas trabajadas contabilizadas en la empresa.

El conjunto de acciones que ha dado como resultado 0 accidentes comienza con la investigación de las causas y la aplicación de medidas correctoras surgidas raíz de las incidencias producidas en fábrica y culminan con la implantación de un Plan de comunicación de Seguridad continuo. Las visitas de seguridad, la formación, y la renovación y adecuación de equipos y herramientas en los puestos de trabajo completan un programa que ha ofrecido unos frutos evidentes. El gran reto futuro es ahora es mantenerlos en el tiempo.

La exigencia de CMI para con la seguridad laboral queda patente en la facultad que se otorga a los responsables de cualquier trabajo para implementar nuevas medidas si consideran que, ante un nuevo riesgo, la Normativa de Seguridad no es suficiente para prevenirlo. Y aún más: todos los trabajadores de la empresa tienen el derecho y la obligación de rechazar cualquier tarea que se les encomiende para la que no se hayan tomado las pertinentes precauciones de reducción del riesgo.