La misión de la Tubería de saneamiento es
conducir las aguas sucias o las de lluvia hasta las depuradoras o los emisarios, por tanto
deberá mantener una estanquidad en todo su recorrido, que impida la contaminación.
Igualmente no debe tolerar la penetración del agua desde el exterior en aquellas zonas
que pudieran dar lugar a drenajes no deseados, rebajando el nivel de la capa freática. Se
realizan en fábrica pruebas de estanquidad de forma regular sobre un determinado número
de tubos por lote fabricado.