Para controlar la resistencia al aplastamiento
en fábrica se somete el tubo a un ensayo conocido técnicamente como el método de las
tres aristas.
Consiste en situar el tubo
horizontalmente apoyado sobre dos reglas o listones, a todo lo largo, en la base de una
prensa-puente. Sobre la generatriz superior del tubo se aplica, mediante una tercera
regla, el esfuerzo creciente de la prensa, hasta producir la fisuración del tubo y
posterior rotura.