Los panteones están concebidos para 3 a 5 inhumaciones y disponen de
un osario inferior para restos reducidos.
La ejecución se realiza a base de una cimentación previa para albergar, con
posterioridad, el osario provisto de tapa y que soporta a la solera o pieza inferior
horizontal. Sobe ella descansan los paneles separadores ranurados que van provistos de
conductos para drenaje y los dos paneles frontales que permiten el posterior trasdosado de
relleno.
Una vez dispuestos estos paneles verticales en su correcta posición, soldados entre sí y
a la solera y ejecutadas las juntas de impermeabilización se van introduciendo las
"patas" o piezas en forma de pi que soportan los estantes en sus extremos.
A estos estantes se les aplica un rejuntado que impide la comunicación entre dos huecos.
Los problemas de gases y líquidos se resuelven como en las fosas.
Terminado este montaje se superpone a todo el conjunto la pieza cuadro o embocadura que
queda algo elevada sobre la rasante del terreno.
Sobre ella va la losa de cierre que puede ser de hormigón tratado el chorro de arena como
en el caso de las fosas.
La parte vista de la estructura puede recubrirse con mármoles, granitos o simplemente un
hormigón ornamental.
En Altura
Fabricando las mismas piezas de las fosas,
pero suprimiendo un tabique longitudinal y por superposición de éstas, se consiguen los
estantes para los panteones en altura.
Estos
están constituidos por una estancia central, con estantes a uno o ambos lados y un hueco
en el fondo para alojamiento de un altar.
La cubierta está construida con losas prefabricadas y con
paneles de hormigón prefabricado se ejecuta el cerramiento, con diversas formas y
tamaños.
Los problemas de líquidos y gases se resuelven con cámara
independiente, si son aislados o comunes para varios panteones, si son adosados.