Sobre una cimentación corrida en cuatro fajas, cerrada
perimetralmente, se dispone un pequeño muro alzado que deja elevado sobre el acerado la
primera fila de nichos.
Estos quedan conformados con piezas en forma de peine, horizontales, que al superponerse y
adosarse dan lugar a los nichos.
Entre cada dos filas de nichos queda una cámara de 0.30 m. De ancho que recogerá los
líquidos y gases.
Las piezas de cubierta, prefabricadas, monolíticas, producen el cierre como una tapa de
la fila superior de nichos.
Aspiradores estáticos provistos de filtros de carbón activado, vantilan la cámara.
Lateralmente la cámara se cierra por muretes de ladrillo convenientemente sellados y en
sus fondo se dispones un lecho de gravas con aportación de sosa cáustica.
Otra solución es crear la cámara contra el muro de cerramiento del Cementerio, quedando
los nichos a una sola cara.
VENTAJAS DE LA SOLUCIÓN
PREFABRICADA
La pendiente hacia atrás del 2% permite una rápida y eficaz
evacuación de los líquidos.
Doble orificio de evacuación por nicho, uno consiguiendo
gran aireación y favoreciendo la putrefacción aerobia.
El lecho de gravas y sosa cáustica (NaOH) del fondo de la
cámara descompone los compuestos orgánicos para evitar la contaminación de mantos
acuíferos por filtración.
Los aspiradores estáticos con filtro de carbón activado
mejoran la ventilación por efecto Venturi.
El sellado de las juntas de nichos y cámaras se hace con
productos que consiguen gran estanquiedad y que son resistentes a los ataques de líquidos
y gases orgánicos con elasticidad suficiente para permitir movimientos diferenciales.
VENTAJAS DE LA SOLUCIÓN
PRECÓN
Disminución muy importantes de las juntas inferiores, origen
de numerosos problemas en otras soluciones. Sólo hay una junta cada tres nichos.
Espesor de hormigón no menor de 8 cm, muy superior a otras
soluciones del mercado. Se elimina la posibilidad de existencia de poros comunicados por
los que se produzcan escapes de líquidos o gases.
Pendientes longitudinal y transversales incluidas en la forma
de la pieza. La fachada es vertical y las citadas pendientes dirigen los líquidos
directamente al orifício de evacuación evitando su acumulación contra las juntas o la
prelápida.
Todos los nichos incluso los de la primera fila tienen su
solera prefabricada, evitándose la construcción de forjado "in situ" que
reúna las condiciones adecuadas.
La cara vista puede terminarse con distintos tratamientos,
habitualmente al chorro de arena, resistente a los agentes externos los que permite
eliminar los mármoles y elementos decorativos que encarecen el producto.
La fachada puede adaptarse a la exigencia del proyecto:
dándole movimiento por retranqueos de repisas y tabiques o terminándola en una
superficie lisa única.